by Dr. David Larreátegui
LA ELECTRICIDAD Y LOS ESTUDIOS EN EL SER HUMANO
Los efectos de la electricidad sobre el ser humano han tenido siempre una incesante fascinación se utilizaban en las fiestas para diversión de los asistentes. Un juego consistía conectar una corona del rey a una botella de Leyden y todo el que intentaba cogerla cerraba el circuito de manera que recibía una fuerte descarga. Pero la historia de la electricidad aplicada sobre el ser humano está salpicada de anécdotas.
La botella de Leyden fue inventada por el físico holandés Pieter van Musschenbroek en la Universidad de Leyden, en 1746. No era más que un recipiente de cristal con sus superficies interior y exterior cubiertas por sendas láminas de estaño. Tenía la capacidad de almacenar grandes cantidades de electricidad. De ahí que quien osara coger la corona del rey recibía como recompensa una buena comprobación de sentir en sus propias carnes la electricidad.
LA BOTELLA DE LEYDEN
(Tomado de Archivo Enciclopédico Británico)
Otro pasatiempo de la época era poner una apuesta doncella conectada a uno de los polos de una de dichas botellas y el otro se anclaba al cuerpo del galán que pretendía besarla. Y cuando lo hacía, saltaban chispas. De amor o electricidad, lo dejo a elección de cada cual.
Y otra de las costumbres muy practicadas en las fiestas consistía en ponerse un montón de personas cogidas de las manos. Cuando las dos personas de los extremos tocaban respectivamente la superficie exterior de la botella y una varilla conectada a la superficie del interior, una corriente eléctrica recorría la línea y les hacía saltar a todos.
(Experimento con la Botella de Leyden)
Hasta el rey Luis XV de Francia probó el experimento con una línea de 180 de sus cortesanos, con resultados satisfactorios (desde el punto de vista del rey, claro), y se hizo un experimento similar con una línea de frailes cartujos que medía más de kilómetro y medio de longitud.
Este inocente juego llevó al francés Joseph-Aignan Sigaud de Lafond a hacer un descubrimiento que hoy todos conocemos pero que en aquel entonces no se tenía idea alguna. En su versión dicho experimento, la primera persona de la cadena tocaba el interior de la botella y la última acercaba el dedo a la superficie externa, haciendo saltar una chispa que provocaba que todos saltaran cuando la corriente eléctrica recorría la cadena. En una ocasión, sin embargo, sólo saltaron las seis personas más próximas a la que hacía saltar la chispa. La sexta, un joven de delicadas facciones, no había transmitido la corriente a su vecino.
Rápidamente se difundió por París el rumor de que aquel joven era incapaz de transmitir la corriente porque no estaba dotado de “todo lo que constituye el carácter definitivo del hombre”. Pero posteriormente, Sigaud repitió el instrumento con tres castrati en la cadena. Los tres saltaron, pero no bastó para acallar el rumor. Como los hombres somos especialistas en encontrar razones, los propagadores de aquellos rumores dijeron que tenía que haber una diferencia de poder conductor entre “los hombres que han sido mutilados por el Arte y los hombres con los que la Naturaleza se ha mostrado cruel”. Sigaud realizó otros muchos experimentos de cadena sin observar una repetición del efecto. Parecía que aquel joven estaba destinado a pasarlo mal el resto de su vida hasta que, milagrosamente, el efecto se repitió cuando estaba experimentando con una cadena de 16 personas. Las primeras saltaron, pero una de ellas no transmitió la corriente.
Nuestro hombre tuvo la perspicacia de no mirar los testículos del desdichado, sino sus pies, y observó que el hombre estaba pisando suelo mojado. Llegó a la brillante conclusión de que el suelo mojado era mejor conductor de la electricidad que el cuerpo humano, y que la corriente pasaba al suelo en lugar de seguir por la cadena. La reputación del joven quedó salvada y se preparó el terreno para la invención de la toma de tierra. Y ese es el objetivo que tienen las conexiones a tierra: proporcionar un camino alternativo más fácil para una corriente eléctrica y que pase por allí en lugar de por nuestro cuerpo.
La electroterapia para la restauración del movimiento en los músculos paralizados no es que haya sido muy impresionante. No obstante, hay una historia bastante llamativa. En 1733 un cerrajero suizo llamado Nogues sufrió un golpe en la cadera que lo dejó casi completamente paralizado del lado derecho. Catorce años después fue atendido por el profesor Jean Jallabert, que había estado haciendo experimentos con la botella de Leyden. Con la ayuda de Daniel Guiot, el principal cirujano de Ginebra, calentó el brazo del paciente y le administró descargas durante una hora. Al cabo de un mes, el paciente podía levantar un vaso lleno de agua y al cabo de tres meses, con la ayuda de un programa de ejercicios, había recuperado por completo el uso del brazo.
Portada Original del Libro de Jean Jallabert - 1733
Biblioteca Nacional Francesa
La primera vez que se utilizó la electricidad para restaurar el movimiento de un corazón fue hace ya más de dos siglos y quien lo hizo fue un científico llamado Giovanni Aldini, quien era sobrino del fisiólogo y anatomista Luigi Galvani: el mismo que 20 años atrás se había hecho famoso por conseguir que se moviera la pata seccionada de una rana aplicándole electricidad. El efecto había sido bautizado como galvanismo. Tras la muerte de Galvani, en 1789, Aldini recorrió el mundo con espectáculos que demostraban el efecto del galvanismo sobre toda clase de cosas: desde una cabeza de buey hasta un cuerpo humano.
El show de Aldini en Londres fue uno de los más espectaculares. Aplicó un par de electrodos al cadáver de un asesino convicto al que se había bajado del patíbulo una hora antes. Las piernas se agitaron, se le abrió un ojo y se alzó en el aire su puño cerrado, en tono amenazador. El público quedó asombrado, pues parecía que estaba volviendo a la vida. Una señora, incluso, se desmayó. Otras demostraciones posteriores que imitaban a Aldini fueron aún más impresionantes. En una de ellas, en Glasgow, el público salió corriendo, asustado, cuando la aplicación de la corriente eléctrica hizo que el dedo índice de un cadáver se estirara y pareciera señalarlos uno a uno. Estos espectáculos fueron una de las inspiraciones de una mujer que pensó que, ya que se podía hacer mover un miembro de un cadáver, tal vez, podría reanimarse un hombre muerto y devolverle la vida. La mujer se llamaba Mary Shelley y escribió un libro que seguró lo recordarán: Frankenstein.
Una cosa que sabemos es que, si el corazón se para, lo siguiente es la muerte. A menos que se pueda volver a poner en marcha con mucha rapidez. La primera persona en demostrar que era posible hacerlo con métodos eléctricos fue Aldini. En público, asfixió un perro hasta causarle una parada cardiaca y después lo reanimó con descargas de una pila voltaica en el tórax.
Hubo que esperar quince años para que el médico americano Richard Reece publicara una guía médica familiar que incluía una maravillosa descripción de La silla de animación del doctor De Sanctis donde se podía resucitar a un paciente con un equipo que incluía un fuelle con un tubo laríngeo para inflar los pulmones, un globo caliente para crear vapores para inhalar y una pila voltaica con un tubo de plata (que partía de un electrodo) que se metía por el esófago, mientras con un cable conectado al otro electrodo se “tocaban sucesivamente diferentes partes de la superficie externa del cuerpo, en particular por las zonas del corazón, del diafragma y el estómago, mientras se inflaban los pulmones”.
Entre esto y el marcapasos externo hay sólo un paso. Albert Hyman lo inventó en 1932 y tenía una tasa de éxito del 30% cuando se empleaba durante la cirugía. Incluso esta tasa de éxitos fue considerada por algunos como una afrenta al Altísimo. Hyman llegó a recibir cartas insultantes e incluso pleitos de personas que consideraban sus inventos de resucitación como una interferencia sacrílega con la Divina Providencia. Seríe interesante saber quién fue al cielo, si Hyman o los religiosos que le amenazaban (antes que Hyman, parece ser que lo hizo Mark Lidwell.
Invento Original de Albert Hayman
Tomado de la Libreria Nacional de Medicina de Washington
Aunque el peligro no eran los religiosos, sino las compañías eléctricas. Allá por los años 1950, el cirujano C. Walton Lillehei, de la Universidad de Minesota, empezó a insertar hilos de acero inoxidable en el corazón de un paciente antes de cerrar el pecho en una operación de corazón, utilizando los enchufes de la red como fuente de electricidad. Un día hubo un apagón y un paciente murió. Ello estimuló los esfuerzos por inventar un marcapasos a pilas que se insertara de forma permanente.
Cada vez fueron más pequeños y eficaces gracias, entre otras cosas, a la invención de la batería, otros componentes miniaturizados y al conocimiento del funcionamiento de la electricidad biológica. Por cierto, los primeros utilizabam plutonio. Muchas vidas han cambiado gracias al marcapasos.
El ingeniero colombiano Jorge Reynolds Pombo diseñó el primer marcapasos implantable que los médicos suecos Rune Elmqvist y Ake Senning utilizaron en 1958. Sin embargo, el instrumento falló a las pocas horas de puesto en marcha. Otro ingeniero, el norteamericano Wilson Greatbatch perfeccionó el invento, probando su prototipo en un perro en el mismo año. En 1960, Henry Hannafield, de 77 años, se convirtió en el primer ser humano en recibir el implante.
Puede que, de momento, no seamos capaces de crear vida, pero sí tenemos muchas más posibilidades de mantenerla en marcha. Es un paso, ¿no?
by Dr. David Larreátegui
MITO O REALIDAD
LA HISTORIA DE SIR. ALEXANDER FLEMING Y SIR. WINSTON CHURCHIL
Como cada día, Fleming, un agricultor pobre de Inglaterra, estaba trabajando la tierra para poder mantener a su familia, cuando escuchó a alguien pidiendo ayuda desde un pantano cercano. Inmediatamente soltó sus herramientas y corrió hacia aquel lugar.
Allí, enterrado hasta la cintura en el lodo negro, estaba un niño aterrorizado, gritando y luchando tratando de liberarse del lodo.
Fleming salvó al niño de lo que pudo ser una muerte lenta y terrible. Al día siguiente, un carruaje muy pomposo llegó hasta las propiedades del agricultor. Un noble inglés, elegantemente vestido, se bajó del vehículo y se presentó como el padre del niño que Fleming había salvado:
-"Quiero recompensarlo," dijo el noble británico. "Usted salvó la vida de mi hijo".
- “No puedo aceptar una recompensa por lo que hice", respondió Fleming, rechazando la oferta. En ese momento, el hijo del agricultor salió a la puerta de la casa.
- "¿Es ese su hijo?" preguntó el noble.
- "Sí," repuso el agricultor lleno de orgullo.
- "Le voy a proponer un trato. Déjeme llevarme a su hijo y ofrecerle una buena educación. Si él es parecido a su padre crecerá hasta convertirse en un hombre del cual usted estará muy orgulloso." Fleming aceptó.
Con el paso del tiempo, el hijo de Fleming el agricultor se graduó en la Escuela de Medicina de St. Mary's Hospital en Londres y se convirtió en un personaje conocido en todo el mundo, el notorio Sir Alexander Fleming, el descubridor de la Penicilina.
- “No puedo aceptar una recompensa por lo que hice", respondió Fleming, rechazando la oferta. En ese momento, el hijo del agricultor salió a la puerta de la casa.
- "¿Es ese su hijo?" preguntó el noble.
- "Sí," repuso el agricultor lleno de orgullo.
- "Le voy a proponer un trato. Déjeme llevarme a su hijo y ofrecerle una buena educación. Si él es parecido a su padre crecerá hasta convertirse en un hombre del cual usted estará muy orgulloso." Fleming aceptó.
Con el paso del tiempo, el hijo de Fleming el agricultor se graduó en la Escuela de Medicina de St. Mary's Hospital en Londres y se convirtió en un personaje conocido en todo el mundo, el notorio Sir Alexander Fleming, el descubridor de la Penicilina.
Con un cierto retraso, la fama alcanzó por fin a Alexander, quien fue elegido miembro de la Royal Society en 1942, recibió el título de Sir dos años más tarde y, por fin, en 1945, recibió el premio Nobel. Alexander Fleming falleció en Londres, el 11 de marzo de 1955.
Algunos años después, el hijo del noble inglés, cayó enfermo de pulmonía. ¿Qué lo salvó?.. La Penicilina.
¿El nombre del noble inglés?... Randolph Churchill.
¿El nombre de su hijo?... Sir Winston Churchill.
¿El nombre del noble inglés?... Randolph Churchill.
¿El nombre de su hijo?... Sir Winston Churchill.
Y luego dicen que las pequeñas cosas no son importantes.
PD: según diversas versiones oficiales de los biógrafos de los protagonistas de esta historia, la misma podría no ser cierta, sino solo un falso mito popular.
by Dr. David Larreátegui
ACTUALIZACIÓN 2012: NEUMONIA EN EL PACIENTE GERIÁTRICO.
A continuación coloco a su disposición mi presentación de Neumonía en el Paciente Geriátrico dictada en las II Jornadas Nacionales de Medicina Interna y Terapia del Dolor Ecuador 2012.
A continuación coloco a su disposición mi presentación de Neumonía en el Paciente Geriátrico dictada en las II Jornadas Nacionales de Medicina Interna y Terapia del Dolor Ecuador 2012.
by Dr. David Larreátegui
El primer Electrocardiograma fue un invento de Willem Eithoven en 1903, que
le hizo merecedor del Premio Nóbel de Medicina de 1924.
Willem Einthoven nació el 21 de mayo de 1860 en Semarand, Isla de Java, antiguas Indias Holandesas, la actual Indonesia. Su familia era descendiente de judíos españoles huidos a Holanda en tiempos de la Inquisición, a finales del siglo XV. En 1879, ingresó como estudiante de medicina en la Universidad de Utrech, contratado por el ejército, que le financió los estudios con el compromiso de servir como médico militar en las colonias.
Las derivaciones que utilizó Einthoven eran: I derivación: de brazo derecho a
brazo izquierdo; II derivación: de brazo derecho a pierna izquierda; III
derivación: de brazo izquierdo a pierna izquierda
.
1912 Einthoven escribe a la Sociedad de Clínicos de Chelsea en Londres y describe un triángulo equilátero formado por las derivaciones estándar I, II y III; que posteriormente se conocerán como «triángulo de Einthoven». Esta es la primera referencia en un artículo en habla inglesa del término «EKG». [Einthoven W. The different forms of the human electrocardiogram and their signification. Lancet 1912 (1): 853.]
1924 Willem Einthoven gana el premio Nobel por la invención del electrocardiógrafo.
1942 Emanuel Goldberger aumenta el umbral de las derivaciones aVR, aVL y aVF, que junto a las 3 derivaciones de Einthoven (I, II y III) y a las 6 derivaciones precordiales completan el electrocardiograma convencional de 12 derivaciones que actualmente utilizamos y
conocemos.
Estos y otros datos de esta entrada fueron obtenidos de:
http://elzo-meridianos.blogspot.co.uk/2009/04/el-primer-electrocardiograma.html y los articulos de la Revsta Panamericana de Cardiologia con referencia a la Historia de la Elecrocardiografia.
Willem Einthoven nació el 21 de mayo de 1860 en Semarand, Isla de Java, antiguas Indias Holandesas, la actual Indonesia. Su familia era descendiente de judíos españoles huidos a Holanda en tiempos de la Inquisición, a finales del siglo XV. En 1879, ingresó como estudiante de medicina en la Universidad de Utrech, contratado por el ejército, que le financió los estudios con el compromiso de servir como médico militar en las colonias.
Sir. Willen Eithoven
Con 26 años era un científico de notable reputación, participaba en
numerosos foros científicos internacionales y hablaba varias lenguas con
extraordinario dominio. A esta edad obtuvo la cátedra de fisiología en la
Universidad de Leyden. Con los altos ingresos de su actividad académica, pudo
pagar la fianza de 6.000 florines al ejército, liberándose del compromiso de
ejercer en las colonias holandesas.
Así pudo centrarse en la mejora del
electrocardiógrafo. Al principio el aparato era incómodo, su peso superaba los
250 kgs, ocupaba mucho espacio y eran necesarias 5 personas para su manejo. Con
la ayuda de la Sociedad de Ciencias de Holanda y aprovechando los cables
subterráneos de la red telefónica de Leiden, se estableció una conexión de 1,5
kilómetros entre el Laboratorio de fisiología y el Hospital de la Universidad.
Laboratorio de Fisiologia
Esta invención es una continuación de las investigaciones de Etienne Jules Marey (1830-1904), médico fisiólogo que había registrado gráficamente con éxito la actividad del corazón, gracias a diferentes "captadores", entre ellos el manómetro de aire.
Pero el recurso de captar las señales eléctricas por un galvanómetro permite superar los límites de tales
procedimientos. Para Einthoven, el cuerpo humano es un medio conductor: todo músculo en acción crea diferencias de potencial susceptibles de ser recibidas por electrodos colocados sobre la piel.
Gracias a este aparato pueden medirse las variaciones del potencial cardíaco, luego de ser amplificadas, transformadas bajo la forma de oscilaciones, y registradas en una película fotográfica.Los pacientes ponían sus extremidades en grandes frascos con una
solución conductora y eran examinados, mientras el registro tenía lugar en el
distante laboratorio.
Experimentos con los Pacientes
Galvanometro y experimentos electrocardiograficos en los pacientes.
.
Los Primeros Trazados Electrocardiograficos
Como sucede con algo que puede tener éxito comercial, algunas empresas se interesaron en el aparato para producir versiones más manejables y comerciales. Fue el caso de Cambridge Scientific C.O, fundada por el hijo de Charles Darwin. Sus técnicas se introdujeron en todas las clínicas europeas a partir de la Primera Guerra Mundial. Esta incorporación a la práctica clínica cotidiana fue decisiva para que la cardiología fuera convirtiéndose en especialidad.
Galvanometro de recuerdo en el Museo de la Universidad de Leiden
AQUÍ ESCRIBO UNA BREVE RESEÑA DE LOS HECHOS DE LA VIDA DE EITHOVEN
1901 Einthoven modifica el galvanómetro de cuerda para la consecución del electrocardiograma. Su galvanómetro pesa 600 libras. [Einthoven W. Un nouveau galvanometre. Arch Neerl Sc Ex Nat 1901; 6: 625-633.]
1902 Einthoven publica el primer electrocardiograma recogido con un galvanómetro de cuerda. [Einthoven W. Galvanometrische resgistratie van het menschilijk electrocardiogram. In: Herinnneringgsbundel Professor S. S. Rosenstein. Leiden: Eduard Ijdo, 1902: 101-107.]
1903 Einthoven discute la producción comercial de su galvanómetro de hilo con Max Edelmann de Munich y con Horace Darwin de la londinense Cambridge Scientific Instrument Company.
1905 Einthoven comienza a transmitir electrocardiogramas desde su laboratorio al hospital situado a 1,5 kms de distancia, vía cable telefónico. El 22 de marzo de 1905 es registrado el primer electrocardiograma a distancia realizado a un hombre vigoroso y saludable y las altas ondas R fueron atribuidas a que éste acudió en bicicleta desde el laboratorio al hospital para el registro.
1906 Einthoven publica por vez primera un texto con electrocardiogramas normales y patológicos registrados con un galvanómetro de hilo. Hipertrofia ventricular izquierda y derecha, hipertrofia auricular izquierda y derecha, onda U (por vez primera), complejos QRS mellados, latidos prematuros ventriculares, bigeminismo ventricular, fluter auricular y bloqueos cardíacos completos fueron descritos en el texto. [Einthoven W. Le telecardiogramme. Arch Int de Physiol 1906; 4:132-164 (traducidos al inglés por la revista Americana de Cardiología: Am Heart J 1957; 53:602-615.)]
1912 Einthoven escribe a la Sociedad de Clínicos de Chelsea en Londres y describe un triángulo equilátero formado por las derivaciones estándar I, II y III; que posteriormente se conocerán como «triángulo de Einthoven». Esta es la primera referencia en un artículo en habla inglesa del término «EKG». [Einthoven W. The different forms of the human electrocardiogram and their signification. Lancet 1912 (1): 853.]
1924 Willem Einthoven gana el premio Nobel por la invención del electrocardiógrafo.
1942 Emanuel Goldberger aumenta el umbral de las derivaciones aVR, aVL y aVF, que junto a las 3 derivaciones de Einthoven (I, II y III) y a las 6 derivaciones precordiales completan el electrocardiograma convencional de 12 derivaciones que actualmente utilizamos y
conocemos.
Estos y otros datos de esta entrada fueron obtenidos de:
http://elzo-meridianos.blogspot.co.uk/2009/04/el-primer-electrocardiograma.html y los articulos de la Revsta Panamericana de Cardiologia con referencia a la Historia de la Elecrocardiografia.
by Dr. David Larreátegui
Repasando el capítulo “Congelados” de la estupenda serie "Dr. House",
encuentro la historia en la que está inspirado. Como siempre la realidad supera
la ficción.
Lin Jerri Nielsen (Mira Sorvino en la
serie) es una doctora americana cuya angustiosa emergencia médica en la
estación de investigación internacional Amudsenn Scott del Polo Sur suscitó
la atención internacional de los medios.
“…pasado un mes todavía estaba allí y había aumentado ligeramente su tamaño y era más irregular. Podía sentir el comienzo de otra masa justo debajo de él. Decidí esperar un tiempo más antes de decirle a nadie nada, ya que nada se podía hacer al respecto. Quería ver si se producían otros cambios. Yo sabía que podría ser cáncer, pero yo no estaba dispuesta a creerlo todavía, y no quería sembrar la alarma entre los miembros de la expedición…” Nielsen en su libro “Ice Bound“
Estacion Amudsenn Scott
Jerri, una mujer de 47 años, brillante médico de urgencias en lo profesional, y una pobre divorciada y algo fracasada en lo personal, emprende la aventura de su vida. Solicita, y obtiene, el puesto de doctora en la Estación Amunsend-Scott (a 3000 metros de altitud y sobre una capa de 1000 metros de hielo) , en donde permanecerá un año, siete meses de los cuales en completa oscuridad y a temperaturas de setenta grados bajo cero. Durante ese largo invierno de 1999, la doctora Nielsen, que era el único médico entre los 41 hombres y mujeres en el Polo Sur, se descubrió un bulto en su pecho al que no dio , en principio, demasiada importancia por tener antecedentes de quistes y haberse practicado una mamografía unos meses antes de la expedición. La estación acababa de cerrarse para pasar el largo invierno. Ninguna nave podría aterrizar hasta como mínimo octubre cuando llega la primavera. La soledad y el miedo barruntaban malos augurios en el ánimo de Jerri
El 21 de junio de 1999, después de contactar por email
con Kathy Miller, oncóloga de la Universidad de Indiana y contar a
sus compañeros el problema; Jerri decide auto-practicarse una biopsia
para fotografiar los resultados, enviárselos a la Dra Miller y obtener
un diagnóstico del problema. El mismo 22 de junio, Jerrie tenía el diagnóstico en su
email: se confirmaba el carcinoma. A partir de ese momento la expedición completa aunó sus
esfuerzos para elaborar el mejor tratamiento posible a la paciente. Los suministros
de la base en ese momento no disponían, lógicamente, de ningún tratamiento
químico contra el cáncer con lo que se organizaron nuevas expediciones para
“dejar caer desde el cielo” las medicinas necesarias para la quimioterapia. La primera expedición aérea, en un Hércules LC-130,
lanzó un paquete de ayuda médica junto con un ramo de flores y frutas frescas
la oscura noche del 10 de julio. “Es la misión más difícil que hemos intentado
en tiempo de paz,” dijo
el comandante teniente coronel John Ore de la base de la fuerza aérea “McChord“, cerca de Tacoma.
La caída de la ayuda es especialmente arriesgada, debido a
las temperaturas de 80 grados bajo cero, 24 horas de oscuridad, los
fuertes vientos y la necesidad de abrir una puerta de carga en pleno vuelo. A
esa temperatura el fluido hidráulico, el combustible e incluso el petróleo
comienzan a espesar con los riesgos que ello suponía.
El 13 de julio, en la siguiente expedición, un escaner
destinado a evaluar el progreso de la enfermedad de Jerri quedó prácticamente destruido
en su caída debido a que el paracaídas no se abrió correctamente.
La doctora Nielsen comenzó la quimioterapia el 23
de julio mientras que Miller y su enfermera, la doctora Haney,
se comunicaban todos los días con su desesperada paciente a través de
videoconferencia y emotivos emails desde el Hospital Universitario de Indiana.
Después de un crecimiento inicial del tumor, y otras dos ‘auto-biopsias’
logró estabilizarse el cáncer prolongándose el tratamiento hasta
octubre, cuando un avión de la fuerza aérea pudo rescatar a la doctora y
trasladarla, vía Nueva Zelanda, a Indiana. EEUU
Una vez recuperada, la doctora Nielsen recopiló pensamientos y
vivencias en su libro “La prisión de Hielo”. Fuera de cualquier inspiración
mística o religiosa recoge las experiencias, miedos y soledades que
padeció durante su estancia en el Polo Sur, todo ello mezclado con frustración,
frío y ventisca. Inspiradora del capítulo de House aludido y de telefilmes como el
protagonizado por Susan Saradon.
El 24/6/2009: La familia de La doctora Nielsen anunciaba su
fallecimiento a los 57 años de edad.
by Dr. David Larreátegui
Leonid Rogozov se graduó como médico general en el Instituto de Pediatría de
Leningrado en 1959 y enseguida empezó el entrenamiento clínico para
especializarse en cirugía. Sin embargo, sus estudios en la residencia se
interrumpieron porque decidió unirse a la 6ta Expedición Soviética a la Antártida, en la estación de Novolazarevskaya en calidad de médico.
Ya sea viendo en el espejo o por medio del tacto, se logró quitar el apéndice inflamado y se inyectó algunos antibióticos en la cavidad abdominal. Habían transcurrido unos 40 minutos desde el inicio de la operación cuando empezó a sentirse débil y mareado por lo que tuvo que hacer algunas pausas para descansar. El tiempo total que le tomó la intervención fue casi de dos horas. Luego de cinco días la temperatura corporal estaba normalizada, y dos días más tarde, él mismo se retiró los puntos.
Por el mérito de haber realizado esta hazaña, Leonid fue condecorado con la "Orden de la Bandera Roja del trabajo", una de las más altas decisiones que ofrecía el Kremlin a sus ciudadanos. La historia de Leonid Rogozov y su auto cirugía fue utilizada como propaganda para elevar el orgullo soviético, y de hecho permaneció muchos años en el imaginario colectivo de aquella sociedad. Los instrumentos quirúrgicos que utilizó en su incómoda operación, hasta ahora se encuentran expuestos en elMuseo Central de la Ciudad d e San Petesburgo.
Transcurría su cuarto mes en la Antártida cuando Leonid empezó a sentirse mal.
Comenzó a mostrar síntomas preocupantes como mareos, náuseas, fiebre y dolor en
la región ilíaca derecha. Al día siguiente se percató de que la fiebre le
seguía subiendo. La expedición estaba compuesta por 13 personas, de las cuales
Leonid era el único médico, por lo que tuvo que diagnosticarse a sí mismo y
llegó a la conclusión de que lastimosamente y en un muy mal momento además, sufría de una APENDICITIS AGUDA.
No había aviones disponibles en ninguna de las estaciones más cercanas, además, las condiciones climáticas adversas no les hubieran permiten volar a Novolazarevskaya de todas formas. La única opción que Leonard tenía, era la de operarse a sí mismo si quería sobrevivir.
Se puso manos a la obra y esa misma noche, el 30 de abril de 1961, la operación inició alrededor de las 22:30, el cirujano se acostó en y fue asistido por un ingeniero mecánico y un meteorólogo que le iban pasando los instrumentos médicos mientras le sostenían un pequeño espejo sobre el abdomen. Tendido hacia el lado izquierdo, él mismo se aplicó una solución de novocaína al 5% en los tejidos circundantes a la herida como anestésico local y realizó una incisión de 12 cm en la región ilíaca derecha con un bisturí.
Leonid Rogozov (der) en el Ártico
Esta entrada tiene como referencia el blogg del Ecuatoriano Carlos Suasnavas: Sentado frente al Mundo.
by Dr. David Larreátegui
Ayunar para hacer dieta no es una buena opción, porque, como ya
habrá notado más de uno, no comer da más hambre. Las culpables de este apetito
desmesurado son unas neuronas que se devoran a sí mismas en cuanto detectan
alguna señal de huelga de hambre, según muestra un estudio realizado por la
Facultad de Medicina Albert Einstein de Nueva York que publicó la revista Cell
Metabolism.
El cuerpo necesita extraer energía de los azúcares para realizar
cualquier actividad, desde intercambiar moléculas hasta correr una maratón.
Cuando se pasa hambre, el organismo utiliza fuentes de energía alternativas
como las grasas o lípidos, que rompe hasta dejar un residuo que son los ácidos
grasos. La presencia de estos circulando libremente por el cuerpo está asociada
al ayuno.
Cuando unas neuronas llamadas AgRP (cuyo nombre deben a la
hormona que producen) detectan ácidos grasos libres, lo toman como una señal de
alerta del estado de hambruna; un aviso de que el organismo empieza a estar
desnutrido. Estas neuronas inician entonces un proceso llamado autofagia,
literalmente comerse a sí mismas. Es una especie de autocanibalismo con dos
funciones. Por un lado, la neurona que se digiere a sí misma obtiene de este
proceso la energía suficiente para mantenerse. Por otro, y esta es la novedad
del estudio, la autofagia libera aún más ácidos grasos (restos de los lípidos
que forman las estructuras de las neuronas) que estimulan la producción de la
hormona AgRP. Como la describe Ana María Cuervo, investigadora española del
proyecto, “es la hormona del necesito comer“.
Dicho de otro modo, no comer provoca autofagia que, a su vez, incita a comer.
El estudio que titula: Autophagy in Hypothalamic AgRP Neurons Regulates Food Intake and Energy Balance. Cell Metabolism, 2012. Singh et al.
“No es que hacer dieta sea malo explica Rajah Singh, otro de los investigadores del proyecto, pero este estudio explica por qué es más difícil seguir una dieta radical en la que la grasa del cuerpo se moviliza de forma masiva”.
Los investigadores creen que controlar la autofagia puede servir
para luchar contra la obesidad. Singh explica que crearon ratones cuyas
neuronas no podían autodevorarse. “Los ratones disminuyeron de peso y comían
menos”.
Además, la investigación da un paso más en los estudios que
relacionan el envejecimiento con la obesidad. “Tenemos evidencias de que la
autofagia podría disminuir con la edad, pero hay que estudiar más”, concluye
Singh.
Si se interesaron en la información dejo los enlaces de los artículos originales para que los revisen:
by Dr. David Larreátegui
EXPERIMENTOS MEDICOS NAZIS
El ejército alemán tenía su disposición un gran equipo de médicos y científicos dedicado a realizar experimentos atroces con seres vivos. Aquí va una lista de algunos experimentos especializados que realizaban con los prisioneros.
LAS HISTORIAS DE RAVENSBRUCK.
A finales de 1938, un commando de seiscientos detenidos de Sachsenhausem fue enviado a los alrededores de la pequeña ciudad de Fürstenberg, en Mecklenburg. El convoy se paró cerca de un lago. En los alrededores había dunas de arena casi blanca y bosques de coníferas. Era un lugar tan desolado que recibía el nombre de la "pequeña Siberia mecklenburguesa". Los hombres del commando aún no sabían que iban a construir el campo de mujeres más grande de todo el universo concentracionario nazi. Allí se encontraban todos los elementos para el decorado concentracionario: un gran edificio para duchas y cocinas, los despachos del jefe de seguridad del campo y de los vigilantes, los calabozos y, dominando el muro, bien visible, la chimenea del horno crematorio.
En 1944 se construirían las cámaras de gas, muy cerca de un pasadizo estrecho que tenía las paredes salpicadas de manchas de sangre y de agujeros de balas.
Ravensbrück no difería de los demás campos de exterminio. En los alrededores estaban las casas confortables de los SS, sus jardines, el lago, los bosques y la arena.
Poco a poco, el campo se amplió, se le añadieron barracas, edificios administrativos y, sobre todo, talleres de trabajo. Los principales eran los de las empresas Industriehof y Siemens.
Las primeras mujeres en llegar, en 1939, fueron alemanas; algunas, presas comunes, pero la mayoría antifascistas o testigos de Jehová.
Luego llegarían las austriacas, checas, polacas y gitanas de varios países. Durante el invierno de 1940-1941 empezaron las primeras selecciones para la exterminación.
La puerta de entrada se abría directamente sobre la plaza del campo, Lagerplatz, que se extendía por una larga avenida en la que tenían lugar las formaciones.
Las primeras mujeres en llegar, en 1939, fueron alemanas; algunas, presas comunes, pero la mayoría antifascistas o testigos de Jehová.
Luego llegarían las austriacas, checas, polacas y gitanas de varios países. Durante el invierno de 1940-1941 empezaron las primeras selecciones para la exterminación.
La puerta de entrada se abría directamente sobre la plaza del campo, Lagerplatz, que se extendía por una larga avenida en la que tenían lugar las formaciones.
Las
tropas nazis siempre se caracterizaron por la obediencia ciega hacia sus
superiores. Sólo se conoce un caso de desobediencia en las filas de las SS.
Ocurrió en el Cáucaso cuando las tropas se negaron a avanzar por el fuerte
rumor de que iban a introducirse en una zona asolada por la peste. Este
incidente originó el ensayo de numerosas vacunas y la intensificación, por su eficacia,
de la guerra bacteriológica. Como era de esperarse, se utilizaban seres humanos
para comprobar las vacunas.
El ejército alemán tenía su disposición un gran equipo de médicos y científicos dedicado a realizar experimentos atroces con seres vivos. Aquí va una lista de algunos experimentos especializados que realizaban con los prisioneros.
Resistencia a la altura:
El propósito de este experimento era poner a prueba los límites de la resistencia humana a grandes alturas y sin oxígeno. Fue diseñado para reproducir las condiciones por las que podría pasar un piloto alemán en caso de ser derribado en combate. Se supone que un piloto caería grandes distancias sin paracaídas y sin una fuente de oxígeno. En el experimento se ponía a la víctima en un cuarto presurizado cerrado herméticamente y le aplicaban la presión correspondiente a 68.000 metros de altura, con el fin de simular el descenso del aviador. Muchos prisioneros perdieron la vida en este peligroso experimento.
(Prisioneros sometidos a las pruebas de Acondicionamiento Físico a las Alturas)
Punto de
congelamiento:
Como las
tropas alemanas estaban perdiendo muchos soldados en el frente oriental a causa
del invierno ruso, este experimento intentaba entender el proceso de
congelamiento en el cuerpo humano y como podrían volver a reanimar a sus
soldados. Para este propósito utilizaban grandes tinas de agua fría con hielo,
intentando acercarse a los 0º C donde metían a los prisioneros con ropa,
desnudos, dejándolos empapados por largo y corto tiempo (según el experimento).
Luego trataban de reanimarlos con mantas, lámparas, fogatas y hasta
obligándolos a tener relaciones sexuales en ese estado. El experimente estaba a
cargo del Dr. Sigmund Rascher.
![]() | |
| Estudiando a una víctima el punto de congelamiento en un tanque de Agua Helada. |
Agua de
mar:
Este
experimento se llevó cabo en Daschau, que era el sitio donde se hacían la
mayoría de experimentos militares. Básicamente se trataba de probar distintas
formas para la desalinización del agua de mar. Aquí los prisioneros debían
consumir el agua para valorar que tiempo puede vivir una persona abasteciéndose
de ella. También debían consumir distintos tipos de agua
"desalinizada" por los nazis. Quienes participaban de esta prueba no
recibieron alimentación durante el tiempo que duró la misma. Muchos de ellos
sufrieron de espantosas convulsiones, alucinaciones, locura temporal y claro,
la muerte. El investigador principal fue Dr. Wilhelm Beiglboeck.
![]() |
| Judío recibiendo Inyecciones de Agua de Mar |
Traumatología:
Los injertos óseos y nerviosos, la colocación de clavos y creación de placas de metal tras realizar fracturas provocadas en las prisioneras fueron los experimentos más brutales e inhumanos en la Segunda Guerra Mundial.
Con ellos se pretendía estudiar la regeneración ósea, de nervios y músculos,
para lo cual se sacaba los huesos de piernas, brazos y caderas de prisioneros,
con poca o ninguna anestesia. Se sacaban músculos y tendones en los pacientes
sanos para ver si se podían regenerar o implantar en otras personas. Obviamente
casi en todos los casos murieron. La mayor parte de estos experimentos tuvieron
lugar en Ravensbrück y se llevaron a cabo por la doctora Herta Oberhauser.
![]() |
| Ccicatrices en las piernas de Vladislavova Karolewska mostrando los experimentos y que fueron posteriormente utilizadas como evidencia en los Juicios de Nurenberg contra los médicos Alemanes Nazis. |
Gemelos:
El Dr. Joseph Mengele fue otro desquiciado médico nazi
que se dedicó a experimentar sus teorías con los prisioneros del campo de
concentración de Ravensbruxk. De hecho era él quién decidía
que presos iban a ser asesinados y cuales harían trabajos forzados, por eso lo
llamaban "El Ángel de la Muerte". Era conocido por su obsesión
científica hacia los gemelos. Su fijación con ellos llegó a ser tan enfermiza,
que llegó utilizar a 1500 pares de gemelos para sus estudios y experimentos, de
los cuales sólo quedaron vivos unos 200 individuos.
![]() |
| Joseph Mengele estudiando Gemelos Judíos. |
Los
experimentos llevados a cabo con gemelos fueron atroces y cuesta creer que un
médico haya sido capaz de llevarlas a cabo. Por ejemplo él creía que podía
cambiar el color de los ojos de los niños mediante la inyección de sustancias
químicas, para lo cual inoculaba la sustancia en uno de los dos hermanos para
luego ir comparando el resultado. También experimentó haciendo transfusiones de
sangre de un gemelo otro, mientras el segundo se desangraba. Les cambiaba
quirúrgicamente de genitales cuando eran del mismo sexo e intentó cambios sexo
con gemelos idénticos, la mayoría de ellos obviamente murieron en el quirófano.
![]() | ||||||||||
| Gemelos antes de las pruebas del Quirófano. |
Este
27 de enero, se conmemoraron 68 años de la liberación del campo de
concentración de Auschwitz y Ravensbruck por parte del ejército
soviético. Se pensaba que sólo en ese lugar murieron más de un millón de
prisioneros, aunque un posterior y escalofriante informe secreto del
Servicio de Seguridad Rusa -ex KGB- develó que ahí murieron entre 4 y 6
millones de personas.
Según archivos desclasificados, desde su creación en 1940, cada día llegaban a Auschwitz una media de 10 convoyes ferroviarios con presos de los países ocupados por los nazis. Cada tren constaba de 40 a 50 vagones, en cada uno de los cuales había entre 50 y 100 personas. Un 70 % de los recién llegados eran exterminados inmediatamente, y sólo a los físicamente más fuertes se les aplazaban la muerte para que trabajaran en fábricas militares nazis, o fueran empleados para macabros experimentos médicos. El campo de exterminio de Auschwitz fue convertido en museo en 1947 y 30 años más tarde la UNESCO lo declaró Patrimonio de la Humanidad.
Según archivos desclasificados, desde su creación en 1940, cada día llegaban a Auschwitz una media de 10 convoyes ferroviarios con presos de los países ocupados por los nazis. Cada tren constaba de 40 a 50 vagones, en cada uno de los cuales había entre 50 y 100 personas. Un 70 % de los recién llegados eran exterminados inmediatamente, y sólo a los físicamente más fuertes se les aplazaban la muerte para que trabajaran en fábricas militares nazis, o fueran empleados para macabros experimentos médicos. El campo de exterminio de Auschwitz fue convertido en museo en 1947 y 30 años más tarde la UNESCO lo declaró Patrimonio de la Humanidad.
![]() |
| Medicos Nazis en los Juicios de Nurenberg |
En 1946, 24 médicos fueron procesados en Núremberg por los experimentos y delitos cometidos durante el Holocausto. Los demandados por su parte alegaron que "estaban trabajando dentro de los límites éticos del Juramento Hipocrático, en el sentido de que buscaban conocimientos científicos en beneficio de la humanidad."
De todas formas esta excusa no era suficiente para justificar aquellos experimentos horribles e inhumanos por lo que a raíz de este juicio se decidió crear el Código de Núremberg que entre sus cláusulas especifica que para futuras investigaciones médicas "deberá contarse obligatoriamente con el consentimiento del paciente" y en lo posible, se debe evitar el sufrimiento físico y mental.
De estos médicos, ocho fueron absueltos, siete fueron condenados a muerte, cinco a cadena perpetua y a cuatro de ellos les dieron de 10 a 20 años de cárcel. Lastimosamente el Dr. Joseph Mengele huyó hacia Sudamérica y no pudo ser juzgado en Núremberg. Falleció en Brasil en 1979.
De todas formas esta excusa no era suficiente para justificar aquellos experimentos horribles e inhumanos por lo que a raíz de este juicio se decidió crear el Código de Núremberg que entre sus cláusulas especifica que para futuras investigaciones médicas "deberá contarse obligatoriamente con el consentimiento del paciente" y en lo posible, se debe evitar el sufrimiento físico y mental.
De estos médicos, ocho fueron absueltos, siete fueron condenados a muerte, cinco a cadena perpetua y a cuatro de ellos les dieron de 10 a 20 años de cárcel. Lastimosamente el Dr. Joseph Mengele huyó hacia Sudamérica y no pudo ser juzgado en Núremberg. Falleció en Brasil en 1979.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






























