LA PRISIÓN DE HIELO

Repasando el capítulo “Congelados” de la estupenda serie "Dr. House", encuentro la historia en la que está inspirado. Como siempre la realidad supera la ficción.
Lin Jerri Nielsen (Mira Sorvino en la serie) es una doctora americana cuya angustiosa emergencia médica en la estación de investigación internacional Amudsenn Scott del Polo Sur suscitó la atención internacional de los medios.


Estacion Amudsenn Scott

Jerri, una mujer de 47 años, brillante médico de urgencias en lo profesional, y una pobre divorciada y algo fracasada en lo personal, emprende la aventura de su vida. Solicita, y obtiene, el puesto de doctora en la Estación Amunsend-Scott (a 3000 metros de altitud y sobre una capa de 1000 metros de hielo) , en donde permanecerá un año, siete meses de los cuales en completa oscuridad y a temperaturas de setenta grados bajo cero. Durante ese largo invierno de 1999, la doctora Nielsen, que era el único médico entre los 41 hombres y mujeres en el Polo Sur, se descubrió un bulto en su pecho al que no dio , en principio, demasiada importancia por tener antecedentes de quistes y haberse practicado una mamografía unos meses antes de la expedición. La estación acababa de cerrarse para pasar el largo invierno. Ninguna nave podría aterrizar hasta  como mínimo octubre cuando llega la primavera. La soledad y el miedo barruntaban malos augurios en el ánimo de Jerri


  “…pasado un mes  todavía estaba allí y había aumentado ligeramente su tamaño y era más irregular. Podía sentir el comienzo de otra masa justo debajo de él. Decidí esperar un tiempo más antes de decirle a nadie nada, ya que nada se podía hacer al respecto. Quería ver si se producían otros cambios. Yo sabía que podría ser cáncer, pero yo no estaba dispuesta a creerlo todavía, y no quería sembrar la alarma entre los miembros de la expedición…” Nielsen en su libro “Ice Bound

El 21 de junio de 1999, después de contactar por email con  Kathy Miller, oncóloga de la Universidad de Indiana y contar a sus compañeros el problema; Jerri decide auto-practicarse una biopsia para fotografiar los resultados, enviárselos a la Dra Miller y obtener un diagnóstico del problema. El mismo 22 de junio, Jerrie tenía el diagnóstico en su email: se confirmaba el carcinoma. A partir de ese momento la expedición completa aunó sus esfuerzos para elaborar el mejor tratamiento posible a la paciente. Los suministros de la base en ese momento no disponían, lógicamente, de ningún tratamiento químico contra el cáncer con lo que se organizaron nuevas expediciones para “dejar caer desde el cielo” las medicinas necesarias para la quimioterapia. La primera expedición aérea, en un  Hércules LC-130, lanzó un paquete de ayuda médica junto con un ramo de flores y frutas frescas la oscura noche del 10 de julio. “Es la misión más difícil que hemos intentado en tiempo de paz,” dijo el comandante teniente coronel John Ore de la base de la fuerza aérea “McChord“, cerca de Tacoma.

La caída de la ayuda es especialmente arriesgada, debido a las temperaturas de 80 grados bajo cero,  24 horas de oscuridad, los fuertes vientos y la necesidad de abrir una puerta de carga en pleno vuelo. A esa temperatura el fluido hidráulico, el combustible e incluso el petróleo comienzan a espesar con los riesgos que ello suponía.

El 13 de julio, en la siguiente expedición, un escaner destinado a evaluar el progreso de la enfermedad de Jerri quedó prácticamente destruido en su caída debido a que el paracaídas no se abrió correctamente.


La doctora Nielsen comenzó la quimioterapia el 23 de julio  mientras que Miller y su enfermera, la doctora Haney, se comunicaban todos los días con su desesperada paciente a través de videoconferencia y emotivos emails desde el Hospital Universitario de Indiana. Después de un crecimiento  inicial del tumor, y otras dos ‘auto-biopsias’ logró estabilizarse el cáncer prolongándose el tratamiento  hasta octubre,  cuando un avión de la fuerza aérea pudo rescatar a la doctora y trasladarla, vía Nueva Zelanda, a Indiana. EEUU

Una vez recuperada, la doctora Nielsen recopiló pensamientos y vivencias en su libro “La prisión de Hielo”. Fuera de cualquier inspiración mística o religiosa recoge las experiencias, miedos y soledades que  padeció durante su estancia en el Polo Sur, todo ello mezclado con frustración, frío y ventisca. Inspiradora del capítulo de House aludido y de telefilmes como el protagonizado por Susan Saradon.

El 24/6/2009: La familia de  La doctora Nielsen anunciaba su fallecimiento a los 57 años de edad. 

LA APENDICITIS DE LEONID ROGOZOV

Leonid Rogozov se graduó como médico general en el Instituto de Pediatría de Leningrado en 1959 y enseguida empezó el entrenamiento clínico para especializarse en cirugía. Sin embargo, sus estudios en la residencia se interrumpieron porque decidió unirse a la 6ta Expedición Soviética a la Antártida, en la estación de Novolazarevskaya en calidad de médico.


Transcurría su cuarto mes en la Antártida cuando Leonid empezó a sentirse mal. Comenzó a mostrar síntomas preocupantes como mareos, náuseas, fiebre y dolor en la región ilíaca derecha. Al día siguiente se percató de que la fiebre le seguía subiendo. La expedición estaba compuesta por 13 personas, de las cuales Leonid era el único médico, por lo que tuvo que diagnosticarse a sí mismo y llegó a la conclusión de que lastimosamente y en un muy mal momento además, sufría de una APENDICITIS AGUDA.

No había aviones disponibles en ninguna de las estaciones más cercanas, además, las condiciones climáticas adversas no les hubieran permiten volar a Novolazarevskaya de todas formas. La única opción que Leonard tenía, era la de operarse a sí mismo si quería sobrevivir.

Se puso manos a la obra y esa misma noche, el 30 de abril de 1961, la operación inició alrededor de las 22:30, el cirujano se acostó en y fue asistido por un ingeniero mecánico y un meteorólogo que le iban pasando los instrumentos médicos mientras le sostenían un pequeño espejo sobre el abdomen. Tendido hacia el lado izquierdo, él mismo se aplicó una solución de novocaína al 5% en los tejidos circundantes a la herida como anestésico local y realizó una incisión de 12 cm en la región ilíaca derecha con un bisturí.




Ya sea viendo en el espejo o por medio del tacto, se logró quitar el apéndice inflamado y se inyectó algunos antibióticos en la cavidad abdominal. Habían transcurrido unos 40 minutos desde el inicio de la operación cuando empezó a sentirse débil y mareado por lo que tuvo que hacer algunas pausas para descansar. El tiempo total que le tomó la intervención fue casi de dos horas. Luego de cinco días la temperatura corporal estaba normalizada, y dos días más tarde, él mismo se retiró los puntos.

 Por el mérito de haber realizado esta hazaña, Leonid fue condecorado con la "Orden de la Bandera Roja del trabajo", una de las más altas decisiones que ofrecía el Kremlin a sus ciudadanos. La historia de Leonid Rogozov y su auto cirugía fue utilizada como propaganda para elevar el orgullo soviético, y de hecho permaneció muchos años en el imaginario colectivo de aquella sociedad. Los instrumentos quirúrgicos que utilizó en su incómoda operación, hasta ahora se encuentran expuestos en elMuseo Central de la Ciudad d e San Petesburgo.


 Leonid Rogozov (der) en el Ártico


Esta entrada tiene como referencia el blogg del Ecuatoriano Carlos Suasnavas: Sentado frente al Mundo.

¿ PORQUE LAS DIETAS DE AYUNO NO ADELGAZAN ?



Ayunar para hacer dieta no es una buena opción, porque, como ya habrá notado más de uno, no comer da más hambre. Las culpables de este apetito desmesurado son unas neuronas que se devoran a sí mismas en cuanto detectan alguna señal de huelga de hambre, según muestra un estudio realizado por la Facultad de Medicina Albert Einstein de Nueva York que publicó la revista Cell Metabolism.

El cuerpo necesita extraer energía de los azúcares para realizar cualquier actividad, desde intercambiar moléculas hasta correr una maratón. Cuando se pasa hambre, el organismo utiliza fuentes de energía alternativas como las grasas o lípidos, que rompe hasta dejar un residuo que son los ácidos grasos. La presencia de estos circulando libremente por el cuerpo está asociada al ayuno.

Cuando unas neuronas llamadas AgRP (cuyo nombre deben a la hormona que producen) detectan ácidos grasos libres, lo toman como una señal de alerta del estado de hambruna; un aviso de que el organismo empieza a estar desnutrido. Estas neuronas inician entonces un proceso llamado autofagia, literalmente comerse a sí mismas. Es una especie de autocanibalismo con dos funciones. Por un lado, la neurona que se digiere a sí misma obtiene de este proceso la energía suficiente para mantenerse. Por otro, y esta es la novedad del estudio, la autofagia libera aún más ácidos grasos (restos de los lípidos que forman las estructuras de las neuronas) que estimulan la producción de la hormona AgRP. Como la describe Ana María Cuervo, investigadora española del proyecto, “es la hormona del necesito comer“. Dicho de otro modo, no comer provoca autofagia que, a su vez, incita a comer.


El estudio que titula: Autophagy in Hypothalamic AgRP Neurons Regulates Food Intake and Energy Balance. Cell Metabolism, 2012. Singh et al. 

“No es que hacer dieta sea malo explica Rajah Singh, otro de los investigadores del proyecto, pero este estudio explica por qué es más difícil seguir una dieta radical en la que la grasa del cuerpo se moviliza de forma masiva”.


Los investigadores creen que controlar la autofagia puede servir para luchar contra la obesidad. Singh explica que crearon ratones cuyas neuronas no podían autodevorarse. “Los ratones disminuyeron de peso y comían menos”.

Además, la investigación da un paso más en los estudios que relacionan el envejecimiento con la obesidad. “Tenemos evidencias de que la autofagia podría disminuir con la edad, pero hay que estudiar más”, concluye Singh.

Si se interesaron en la información dejo los enlaces de los artículos originales para que los revisen:





LA HISTORIA DE LOS EXPERIMENTOS NAZIS

EXPERIMENTOS MEDICOS NAZIS
LAS HISTORIAS DE RAVENSBRUCK.

A finales de 1938, un commando de seiscientos detenidos de Sachsenhausem fue enviado a los alrededores de la pequeña ciudad de Fürstenberg, en Mecklenburg. El convoy se paró cerca de un lago. En los alrededores había dunas de arena casi blanca y bosques de coníferas. Era un lugar tan desolado que recibía el nombre de la "pequeña Siberia mecklenburguesa". Los hombres del commando aún no sabían que iban a construir el campo de mujeres más grande de todo el universo concentracionario nazi. Allí se encontraban todos los elementos para el decorado concentracionario: un gran edificio para duchas y cocinas, los despachos del jefe de seguridad del campo y de los vigilantes, los calabozos y, dominando el muro, bien visible, la chimenea del horno crematorio.
En 1944 se construirían las cámaras de gas, muy cerca de un pasadizo estrecho que tenía las paredes salpicadas de manchas de sangre y de agujeros de balas.

Ravensbrück no difería de los demás campos de exterminio. En los alrededores estaban las casas confortables de los SS, sus jardines, el lago, los bosques y la arena.
 
Poco a poco, el campo se amplió, se le añadieron barracas, edificios administrativos y, sobre todo, talleres de trabajo. Los principales eran los de las empresas Industriehof y Siemens.
Las primeras mujeres en llegar, en 1939, fueron alemanas; algunas, presas comunes, pero la mayoría antifascistas o testigos de Jehová.
Luego llegarían las austriacas, checas, polacas y gitanas de varios países. Durante el invierno de 1940-1941 empezaron las primeras selecciones para la exterminación.
La puerta de entrada se abría directamente sobre la plaza del campo, Lagerplatz, que se extendía por una larga avenida en la que tenían lugar las formaciones.
Las tropas nazis siempre se caracterizaron por la obediencia ciega hacia sus superiores. Sólo se conoce un caso de desobediencia en las filas de las SS. Ocurrió en el Cáucaso cuando las tropas se negaron a avanzar por el fuerte rumor de que iban a introducirse en una zona asolada por la peste. Este incidente originó el ensayo de numerosas vacunas y la intensificación, por su eficacia, de la guerra bacteriológica. Como era de esperarse, se utilizaban seres humanos para comprobar las vacunas.

El ejército alemán tenía su disposición un gran equipo de médicos y científicos dedicado a realizar experimentos atroces con seres vivos. Aquí va una lista de algunos experimentos especializados que realizaban con los prisioneros.

Resistencia a la altura:
El propósito de este experimento era poner a prueba los límites de la resistencia humana a grandes alturas y sin oxígeno. Fue diseñado para reproducir las condiciones por las que podría pasar un piloto alemán en caso de ser derribado en combate. Se supone que un piloto caería grandes distancias sin paracaídas y sin una fuente de oxígeno. En el experimento se ponía a la víctima en un cuarto presurizado cerrado herméticamente y le aplicaban la presión correspondiente a 68.000 metros de altura, con el fin de simular el descenso del aviador. Muchos prisioneros perdieron la vida en este peligroso experimento.
 (Prisioneros sometidos a las pruebas de Acondicionamiento Físico a las Alturas)

Punto de congelamiento: 
Como las tropas alemanas estaban perdiendo muchos soldados en el frente oriental a causa del invierno ruso, este experimento intentaba entender el proceso de congelamiento en el cuerpo humano y como podrían volver a reanimar a sus soldados. Para este propósito utilizaban grandes tinas de agua fría con hielo, intentando acercarse a los 0º C donde metían a los prisioneros con ropa, desnudos, dejándolos empapados por largo y corto tiempo (según el experimento). Luego trataban de reanimarlos con mantas, lámparas, fogatas y hasta obligándolos a tener relaciones sexuales en ese estado. El experimente estaba a cargo del Dr. Sigmund Rascher.
 
Estudiando a una víctima el punto de congelamiento en un tanque de Agua Helada.
Agua de mar: 
Este experimento se llevó cabo en Daschau, que era el sitio donde se hacían la mayoría de experimentos militares. Básicamente se trataba de probar distintas formas para la desalinización del agua de mar. Aquí los prisioneros debían consumir el agua para valorar que tiempo puede vivir una persona abasteciéndose de ella. También debían consumir distintos tipos de agua "desalinizada" por los nazis. Quienes participaban de esta prueba no recibieron alimentación durante el tiempo que duró la misma. Muchos de ellos sufrieron de espantosas convulsiones, alucinaciones, locura temporal y claro, la muerte. El investigador principal fue Dr. Wilhelm Beiglboeck.

Judío recibiendo Inyecciones de Agua de Mar
Traumatología: 
Los injertos óseos y nerviosos, la colocación de clavos y creación de placas de metal tras realizar fracturas provocadas en las prisioneras fueron los experimentos más brutales e inhumanos en la Segunda Guerra Mundial. Con ellos se pretendía estudiar la regeneración ósea, de nervios y músculos, para lo cual se sacaba los huesos de piernas, brazos y caderas de prisioneros, con poca o ninguna anestesia. Se sacaban músculos y tendones en los pacientes sanos para ver si se podían regenerar o implantar en otras personas. Obviamente casi en todos los casos murieron. La mayor parte de estos experimentos tuvieron lugar en Ravensbrück y se llevaron a cabo por la doctora Herta Oberhauser.

Ccicatrices en las piernas de Vladislavova Karolewska mostrando los experimentos y que fueron posteriormente utilizadas como evidencia en los Juicios de Nurenberg contra los médicos Alemanes Nazis.
Gemelos: 
El Dr. Joseph Mengele fue otro desquiciado médico nazi que se dedicó a experimentar sus teorías con los prisioneros del campo de concentración de Ravensbruxk. De hecho era él quién decidía que presos iban a ser asesinados y cuales harían trabajos forzados, por eso lo llamaban "El Ángel de la Muerte". Era conocido por su obsesión científica hacia los gemelos. Su fijación con ellos llegó a ser tan enfermiza, que llegó utilizar a 1500 pares de gemelos para sus estudios y experimentos, de los cuales sólo quedaron vivos unos 200 individuos.
Joseph Mengele estudiando Gemelos Judíos.
 Los experimentos llevados a cabo con gemelos fueron atroces y cuesta creer que un médico haya sido capaz de llevarlas a cabo. Por ejemplo él creía que podía cambiar el color de los ojos de los niños mediante la inyección de sustancias químicas, para lo cual inoculaba la sustancia en uno de los dos hermanos para luego ir comparando el resultado. También experimentó haciendo transfusiones de sangre de un gemelo otro, mientras el segundo se desangraba. Les cambiaba quirúrgicamente de genitales cuando eran del mismo sexo e intentó cambios sexo con gemelos idénticos, la mayoría de ellos obviamente murieron en el quirófano.

Gemelos antes de las pruebas del Quirófano.

 Este 27 de enero, se conmemoraron 68 años de la liberación del campo de concentración de Auschwitz y Ravensbruck por parte del ejército soviético. Se pensaba que sólo en ese lugar murieron más de un millón de prisioneros, aunque un posterior y escalofriante informe secreto del Servicio de Seguridad Rusa -ex KGB- develó que ahí murieron entre 4 y 6 millones de personas.

Según archivos desclasificados, desde su creación en 1940, cada día llegaban a Auschwitz una media de 10 convoyes ferroviarios con presos de los países ocupados por los nazis. Cada tren constaba de 40 a 50 vagones, en cada uno de los cuales había entre 50 y 100 personas. Un 70 % de los recién llegados eran exterminados inmediatamente, y sólo a los físicamente más fuertes se les aplazaban la muerte para que trabajaran en fábricas militares nazis, o fueran empleados para macabros experimentos médicos. El campo de exterminio de Auschwitz fue convertido en museo en 1947 y 30 años más tarde la UNESCO lo declaró Patrimonio de la Humanidad.

Medicos Nazis en los Juicios de Nurenberg

En 1946, 24 médicos fueron procesados en Núremberg por los experimentos y delitos cometidos durante el Holocausto. Los demandados por su parte alegaron que "estaban trabajando dentro de los límites éticos del Juramento Hipocrático, en el sentido de que buscaban conocimientos científicos en beneficio de la humanidad."

De todas formas esta excusa no era suficiente para justificar aquellos experimentos horribles e inhumanos por lo que a raíz de este juicio se decidió crear el Código de Núremberg que entre sus cláusulas especifica que para futuras investigaciones médicas "deberá contarse obligatoriamente con el consentimiento del paciente" y en lo posible, se debe evitar el sufrimiento físico y mental.

De estos médicos, ocho fueron absueltos, siete fueron condenados a muerte, cinco a cadena perpetua y a cuatro de ellos les dieron de 10 a 20 años de cárcel. Lastimosamente el Dr. Joseph Mengele huyó hacia Sudamérica y no pudo ser juzgado en Núremberg. Falleció en Brasil en 1979.

EL LIBRO DE MEDICINA MAS CARO DE LA HISTORIA

El Mejor y Mas Caro Libro de Medicina de la Historia.
Herman Boerhaave.
 

Herman Boerhaave (1668 – 1738) fue un médico, botánico y humanista holandés. Considerado como una de las figuras más notables de la medicina europea, ocupó diversas cátedras en la Universidad de Leiden. Su doctrina intenta combinar las concepciones clásicas con las teorías patológicas aparecidas en el siglo XVII. Sus aportaciones se recogen en dos textos no demasiado extensos: las Institutiones medicae y los Aphorismi.

Pero lo que se desconoce es su sentido del humor, sobre todo, mortis causa. Tras su fallecimiento, 1738, legó un libro sellado titulado “Los secretos más exclusivos y más profundos del arte médico“.
Este libro, todavía sellado, se vendió en pública subasta y adquirido por 20.000 dólares en oro.  El autor de la obra y su imponente título merecían la pena. 
Cuando el anónimo propietario rompió el sello se encontró con un libro completamente en blanco, salvo la primera página en la que se podía leer una nota:

"Conserve la cabeza fresca, los pies calientes y hará empobrecer al mejor médico del mundo"

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